martes, 17 de julio de 2012

Rockabilly baby.


Como la siniestra sombra de un fantasma de los años cincuenta, tupé gris engominado, cigarro apagado en los labios, caderas de boogie, un perfecto acabado en el afeitado y patillas simétricas, el paso de los años almacenado en bolsas azules debajo de los ojos, el brazo tatuado en la cárcel, un artificial acento de Memphis y batallas en ruta, compartiendo en un bar de moteros la sabiduría de un experto, manual de instrucciones para corromper a una niña buena de provincias: hay que llamarla my sweet baby, pegarle a su novio, quebrar sus modales castos, rajarle el vestido rosa, pintarle de rojo los labios, embutirla en licra negra y embestirla en el asiento trasero de un cadillac, dejarla volver a casa cuando se acabe el verano sin haberle escrito ni una puta canción de amor.

3 comentarios:

  1. LOVE por tu entrada ainssss (suspirito de niña tonta)

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  2. joé que dura!! en mi barrio aún quedan dos roques, aunque ya están muy dulcificados....

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