sábado, 12 de mayo de 2012

Ensayo general.

A ti te gusta hacer como que disfrutas de los larguísimos monólogos del protagonista, de esos discursos sobre patria y futuro y solidaridad y hermandad y revolución con mayúsculas que se extienden y se alargan página tras página, pero secretamente estás ya deseando llegar a esa parte de la historia prevista -que si no existe ya te encargarás de inventarte- en la que el comprometido luchador se enamora de la espectadora inocente y sensata que le mira atentamente con sus ojos grandes comprendiendo, cuestionando, aprehendiendo, y el revolucionario se acuerda por un rato de que es humano antes que revolucionario y por fin se besan o se enturbian, lo que sea, pero un poco de sentimiento mundano, que para algo es primavera, que no hay revolución sin amor ni revolución sin poesía, de hecho no hay nada más poetizable que, por ejemplo, un mayo, y cuando se poetizan las revoluciones, libres de palabros y teorías y dogmas, por fin pueden bajar a las calles y dejar que los humanos las caminen y las hagan, y los humanos, encantados de verlas, las celebran con brío.


6 comentarios:

  1. Después de todo, las revoluciones se hacen para vivir como humanos...

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  2. yo en mayo entre cruces, patios y feria no tengo tiempo para pensar en revoluciones... eso es para el invierno, cuando no hay nada que hacer.... felicidades en tu nueva casa!

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  3. nuevo blog, sangre fresca de revolución, de esa que se debe forjar durante todo el año ( como el que llevamos a nuestras espaldas camarrada ^^). Espero con expectación nuevas entradas

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  4. Recibo este primer disparo onomatopéyico y revolucionario ( co mo esta mayo sin desmayo) y reboto cual bala-boomerang en tu nueva página con el propósito firme de volver.
    Hoy te regalo un himno:

    http://www.youtube.com/watch?v=T5Xl0Qry-hA

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