viernes, 21 de septiembre de 2012

Liquidación por cierre.


Ya no se escriben cartas. No se sale a pasear. No se habla de guerras de amor, solo de las guerras políticas probables. Hay espejos en las puertas de todas las casas y en los ojos de la gente, pero no te mires en los ojos de la gente. Están la cerveza y el arte, la ropa barata, esos yogures helados obscenos y los niños pequeños. Están las ciudades dormitorio, los edificios renacentistas de un bonito pueblo andaluz que sin la buena compañía no es para tanto. Está el hablar por hablar. El escribir por escribir. La angustia que ha sido incubada durante los últimos meses y que se materializa en esta sensación de ahogo no solo me ha obstruido las vías respiratorias, también esto, también el atravésdelespejo, donde el cartel verde que dice "salida".

Me coloreo las mejillas, para disimular que todo esto ya no me ruboriza.
Al final estaré fuera, estaré fuera como siempre consigo estar, fuera de este atasco, pero tú estás harto de decírmelo, que no por darle mucho al claxon va a avanzar antes la caravana de camiones.

2 comentarios:

  1. Si se escriben cartas... al menos yo lo sigo haciendo... pero cómo dicen por ahí "estoy pasado de moda"

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